Descentrados Chile

Edición XXXIV: La democracia puesta a prueba: El giro del poder, Derechos Humanos y experiencia social en Chile

No siempre triunfa la claridad. Hay momentos en que el ruido, el miedo o el olvido se imponen, y el país parece inclinarse hacia el repliegue. Pero incluso entonces —sobre todo entonces— cada ser humano sigue siendo una grieta por donde entra la luz. Ninguna conciencia despierta es inútil. Ninguna pregunta honesta cae en el vacío.

Cada gesto de lectura, cada texto compartido, cada conversación sostenida con otros semejantes es una forma de insistir en lo humano. Nos encontramos para recordar, para pensar juntos, para no dejarnos arrastrar por la comodidad de las respuestas simples. En ese encuentro ocurre algo esencial: el pensamiento se vuelve colectivo y la memoria deja de ser frágil.

Que una mayoría haya elegido el negacionismo no clausura el trabajo silencioso de quienes abren caminos. Este espacio —y quienes lo habitan— existe para eso: para sostener la reflexión, para cuidar la información, para formar miradas críticas y sensibles. La invitación es a permanecer, a leer con atención, a escribir sin miedo, a encontrarse. Porque cuando las voces se reconocen, se hacen comunidad. Y una comunidad que piensa, que dialoga y que se cuida, sigue siendo una fuerza capaz de transformar su tiempo.