Descentrados Chile

Cómo visibilizar la Economía Social en América Latina.

Fotografía: Valeska Sarmiento " Mujeres Trabajando en transformación de alimentos"

Por Valeska Sarmiento
Licenciada en Mercadotecnia. Coordinadora de la Plataforma de Económica Solidaria para Guatemala– PECOSOL– Coordinadora de Mercadeo de Asociación de Desarrollo Agrícola y Microempresarial –ADAM-. Quetzaltenango, Guatemala.

La Economía Solidaria es un fenómeno socioeconómico complejo que abarca tres dimensiones clave de análisis en América Latina. Estas dimensiones comprenden el movimiento social, con un marcado discurso ideológico que aboga por la creación de un nuevo modelo de desarrollo; el paradigma científico, que se dedica a generar teoría relevante para comprender los fenómenos económicos alternativos; y el sector específico de nuestras economías, que es el punto de convergencia de diversas experiencias basadas en la solidaridad. En la región latinoamericana, todas estas dimensiones muestran un alto grado de dinamismo, especialmente con la aparición de redes de la sociedad civil y políticas públicas destinadas a fortalecer este sector.

La Economía Solidaria puede ser vista como un movimiento de ideas, un nuevo paradigma científico y un tercer sector que contribuye activamente a nuestras economías. En todas estas dimensiones, la Economía Solidaria ha demostrado un dinamismo notable en América Latina.

Como movimiento de ideas, la Economía Solidaria se ha convertido en uno de los principales impulsores de un cambio social significativo. Ha traducido su lema de “Otro mundo es posible” en la realidad con un enfoque más concreto: “Otra economía es posible”. Numerosas organizaciones sociales, sindicales y productivas se han unido en la búsqueda de alternativas a los modelos hegemónicos.

En estos tiempos, la autogestión, la recuperación de empresas, el desarrollo comunitario, las prácticas ecológicas, la soberanía alimentaria, el consumo responsable, el comercio justo y las finanzas, éticas confluyen en una convergencia necesaria. Esta convergencia ha llevado a la creación de redes a nivel local, nacional, regional y continental para fortalecer el movimiento.

En palabras de sus defensores, “La Economía Solidaria es una forma diferente de producir, vender, comprar e intercambiar lo que es necesario para vivir. Sin explotar a nadie, sin buscar ventajas injustas y sin dañar el medio ambiente. En este enfoque, la cooperación y el bienestar del grupo tienen prioridad sobre el beneficio individual, y no hay patrones ni empleados”.

América Latina se enfrenta a desafíos económicos y sociopolíticos complejos, agravados por el bajo desempeño del crecimiento económico, que se evidenciaba antes de la Pandemia de COVID-19 y se ha exacerbado por los efectos globales del conflicto entre Rusia y Ucrania. La región se ve obligada a avanzar hacia modelos de desarrollo más sostenibles e inclusivos, superando las profundas desigualdades que afectan a gran parte de su población y estableciendo nuevos pactos sociales y formas alternativas de relación con el medio ambiente para abordar el cambio climático.

Los Pueblos Indígenas pueden desempeñar un papel decisivo en esta transformación económica, si se garantizan sus derechos colectivos y se promueve el desarrollo de sus economías propias como parte esencial de su derecho a la autodeterminación.

Cuando las experiencias de Economía Solidaria logran coincidir con un movimiento de ideas alternativo y comprender la identidad y valor de sus formas de hacer economía, se potencian las prácticas inspiradas en valores.

Paralelamente, en los últimos años y con fuerte impulso en el contexto de Pandemia, se fue conformando a nivel internacional el Foro Social Mundial de las Economías Transformadoras, que busca construir un espacio de confluencia entre diversas economías que se proponen como alternativas reales al capitalismo.  Desde esta perspectiva las economías transformadoras se definen como ligadas al movimiento altermundista en la búsqueda de “otro mundo posible” y enraizada en tradiciones histórica como el cooperativismo y las economías comunitarias.  Se trata de un concepto aglutinador de una multiplicidad de propuestas de transformación que implican nuevas formas de pensar y hacer economía en un sistema cuyo centro sean las personas, sus comunidades y el entorno ambiental que habitan, y su finalidad la sostenibilidad de la vida.  La combinación de distintos movimientos existentes que avanzan de manera silenciosa lejos de las élites, pero también de las amplias mayorías, conforman el círculo virtuoso de las economías transformadoras.

En este marco, la presente columna tiene como objetivo caracterizar a la economía popular en América Latina actual y visibilizar su rol económico y social, a fin de aportar a la discusión teórica y política en dos claves.  En primer lugar, la valoración de la economía popular en torno a la generación de trabajo y riqueza, y las posibles articulaciones con otras entidades de la Economía Social y Solidaria. Esto supone una reflexión que trascienda la noción de economías transformadoras como movimientos o experiencias específicas y recoloque el foco en la transformación de la economía, de su sentido, finalidad, de las lógicas de producción, intercambio, consumo y valorización. En segundo lugar, pensar el reconocimiento de la economía popular    en    estos    procesos    de    transformación    socioeconómica,  implica    la construcción   de   políticas   públicas que respondan a   las   demandas del   sector tendiendo al fortalecimiento y expansión de su capacidad de atención de las necesidades sociales.

Referencias

SENAES, «Economía Solidaria. Otra economía acontece», Brasil, folleto institucional de divulgación.

  1. Letelier, «Economía Solidaria en América Latina: una década ganada”, en http://mercadojustola.org/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=2&Itemid=3&lang=es [acceso el17 de mayo de 2010

Hopp, M., & Mutuberría Lazarini, V. (2022). ¿Economías transformadoras o transformar la economía? Tekoporá. Revista Latinoamericana De Humanidades Ambientales Y Estudios Territoriales. ISSN 2697.