Descentrados Chile

La Crisis de las Isapres en Chile: Una Cuestión de Justicia y Credibilidad

Fotografía: Diseño Perla Alvarado

Por Camilo Bass del Campo
Médico Salubrista
Expresidente Colegio Médico Santiago

En los últimos años, el sistema de salud chileno ha enfrentado una serie de desafíos que han sacudido sus cimientos y generado un profundo cuestionamiento sobre la equidad y la transparencia en el acceso a la atención de salud. En el centro de esta crisis se encuentran las Isapres, empresas privadas encargadas de proporcionar cobertura de salud a sus afiliados/as, cuyas prácticas discriminatorias han sido objeto de un escrutinio cada vez mayor por parte de la opinión pública.

La historia de las Isapres en Chile está marcada por una serie de episodios que han evidenciado la falta de ética y responsabilidad por parte de estas instituciones. Desde el histórico fallo del Tribunal Constitucional en 2010, que determinó que el funcionamiento de las Isapres era discriminatorio, hasta la más reciente decisión de la Corte Suprema de ordenar la devolución de los recursos mal cobrados a sus afiliados/as, hemos sido testigos de una serie de eventos que han puesto en entredicho la integridad y la credibilidad del sistema asegurador privado de salud. El problema de los cobros indebidos por parte de las Isapres no es simplemente una cuestión económica; es una cuestión de justicia.

Por otro lado, el Fondo Nacional de Salud (FONASA) ha sido testigo de un aumento significativo en la cantidad de personas bajo su cobertura en el último año. Muchos de estos/as nuevos/as beneficiarios/as han abandonado las Isapres debido a los cobros injustos y prácticas discriminatorias en el sistema privado. FONASA ha logrado gestionar la atención médica de sus beneficiarios/as, lo que refleja su capacidad de adaptación y respuesta ante una mayor demanda.

Lo anterior evidencia que en el caso que algunas Isapres caigan en insolvencia, los establecimientos de salud privados (Clínicas y Centros médicos privados) no se verían perjudicados. Ya que son estos mismos prestadores privados los que atienden a una cantidad importante de personas de FONASA y así han estado funcionando desde hace tiempo, este mismo antecedente debe dar tranquilidad que van a poder continuar funcionando. Tal como se refleja en el informe “Dimensionamiento del Sector Salud en Chile” de Clínicas de Chile, que revela que el gasto en prestaciones de los beneficiarios de FONASA en el sector privado ha alcanzado cifras notables, llegando a casi $1.177 mil millones en 2022 (93,7% más que en 2012 en términos reales). Este gasto confirma la importante presencia de los/as beneficiarios/as de FONASA en el sector privado prestador, donde más de 8.1 millones de personas compraron un bono de atención a través de la Modalidad Libre Elección (MLE) en 2022, constituyendo el 64,9% del total de los beneficiarios de FONASA (pertenecientes a los grupos B, C y D).

Esta cantidad de atenciones por parte de los/as beneficiarios/as de FONASA en establecimientos privados demuestra que, a pesar de la migración hacia el sistema público, la actividad de los prestadores privados sigue siendo significativa, proporcionando un 43% de las prestaciones demandadas por la población chilena en 2022. Esto incluye atenciones médicas (consultas) que en 59,9% fueron otorgadas a pacientes Fonasa y en los exámenes de diagnóstico dónde su participación alcanza al 52,6%.

La propuesta de disminuir el monto de lo adeudado a las personas afectadas por los cobros indebidos de las Isapres es profundamente preocupante. Esta acción no solo sería una violación flagrante de los derechos de las personas, sino que también pondría en duda la credibilidad de toda la institucionalidad del país. En un estado de derecho, es fundamental que se respeten las decisiones judiciales y que se garantice la justicia y la equidad para todos/as los/as ciudadanos/as.

Más allá de las implicaciones legales y políticas, disminuir el monto adeudado sería una afrenta a los principios más básicos de justicia. Sería dar el mensaje de que los intereses económicos de algunas empresas están por encima de los derechos y las necesidades de la ciudadanía. Esto no solo socavaría la confianza en el sistema de salud, sino también en el sistema político y judicial del país en su conjunto.

En última instancia, la crisis de las Isapres en Chile es un recordatorio de la importancia de una regulación sólida y una supervisión efectiva en el sector de la salud. Es fundamental que se tomen medidas para garantizar la transparencia y la equidad, y que se protejan los derechos de las personas contra prácticas discriminatorias y abusivas. Solo a través de un compromiso real con los principios de justicia y equidad, podremos construir un sistema de salud que verdaderamente sirva para responder a las necesidades de todos/as los/as chilenos/as.

Referencias:

 Clínicas de Chile (2022). Dimensionamiento del Sector Salud en Chile. Disponible en: https://www.clinicasdechile.cl/wp-content/uploads/2023/12/Dimensionamiento-Completo-2022.pdf